manifiesto de fidelidad
vienen a mí los días en que estaba libre
y la melancolía era sólo espera
cuando estaba eficazmente solo.
ahora, medio ebrio de tanto hartazgo
quisiera estar solo otra vez
y sin impedimentos acercarme a aquella
chica que sirve mesas
en la sevichería y que me gusta
y decirle mentiras que son verdades en evolución
y dejar que el juego me atrape
inventarme nuevamente y confirmar por
enésima vez que las mujeres son maravillosas
y cuando te dan la mirada y la sonrisa
sea por tips sea por simpleza
es porque están dispuestas a no dejarte jugando solo.
en toda esta queja hay una impostura
la certeza que soy más fuerte que mis ataduras
Benn dice que a los poetas no lo retienen mujer no lo retienen hijos
y esa chica de la sevichería representa mi vida
sin superfluas aspiraciones
y Blake que aquel que se alimenta de deseos reprimidos termina por podrirse
gracias a Dios, su sonrisa me descubre que aún no es demasiado tarde.
y la melancolía era sólo espera
cuando estaba eficazmente solo.
ahora, medio ebrio de tanto hartazgo
quisiera estar solo otra vez
y sin impedimentos acercarme a aquella
chica que sirve mesas
en la sevichería y que me gusta
y decirle mentiras que son verdades en evolución
y dejar que el juego me atrape
inventarme nuevamente y confirmar por
enésima vez que las mujeres son maravillosas
y cuando te dan la mirada y la sonrisa
sea por tips sea por simpleza
es porque están dispuestas a no dejarte jugando solo.
en toda esta queja hay una impostura
la certeza que soy más fuerte que mis ataduras
Benn dice que a los poetas no lo retienen mujer no lo retienen hijos
y esa chica de la sevichería representa mi vida
sin superfluas aspiraciones
y Blake que aquel que se alimenta de deseos reprimidos termina por podrirse
gracias a Dios, su sonrisa me descubre que aún no es demasiado tarde.
Etiquetas: principio de imputabilidad



