sábado, 3 de noviembre de 2012

con trote furioso la lluvia cabalga sobre mi tejado alquilado
ella no es responsable de la miseria que esquilma pero disfruta burlarse de mi
con desmanes policiacos arremete contra puertas y ventanas
caen las goteras como ratas hambrientas sobre mi almohada
perturbando mi descanso, con un chasquido impositivo
me niega el derecho al sosiego
me usurpa la tutela del suelo
mientras pienso para mis adentros qué hacer para que mis sueños no se espanten
creí inevitable que mi presencia se apropiara de la estancia
pues los objetos fueron dispuestos por mi y han sufrido el oscilar de mi gusto

algo de alma tenía que quedar

algún rastro sería suficiente
siempre había sometido el arraigo de mi alma a pensiones de barrio delincuente
mi voluntad a fuerza de excesos se tornó indecente
pero son ocasiones como éstas ¡de tanta furia esparcida!
en que los desplantes de la carencia hacen mella
en los recuerdos de la niña que aún prevalece
reacciono con tedio y quisiera
sublevarme al auspicio fallido de mi pobreza virtuosa y contragolpear
no para salvaguardarme de la infamia que es también mi recurso
sino para inocularle el hambre y el desahucio a ustedes que miran por el ojo de la cerradura
que para mi vulnerabilidad incorrupta vienen a ser el espectador que yo necesitaba para hacer más grotesca mi situación...

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fiebre

espejo distorsionador de la imagen
angustia como noche cerrada
abre el suelo a los pies
lo cercano pierde su dimensión entrañable
la sangre semeja un magma
resquebrajando la percepción de los sentidos
espejo distorsionador de la forma
por momentos roto
rasgo de la especie
conato de incendio
taquicardia
angustia como océano y tormenta
transición

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política matemática

si es cuestión de números
y teniendo en cuenta que la función del Estado es esencialmente represiva
mejor reprimir a los oligopolios transnacionales, glocales y financieros, es decir, a los ricos:
que son los menos
que reprimir a los pueblos, las naciones, los trabajadores: 
que son los más

/judith roland/

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