sin prioridades

Si buscara oportunidades perdidas las constataría minuto a minuto, vidente e invidente, acostado o excitado. Hoy irrumpe la sonata, el dramatismo incidental y grave, y promete no abandonarme. Cierne sobre mi religiosa expectativa sus alas de murciélago. La música envuelve el crujir de mis articulaciones al moverse quedamente. Profética y fatídica, sombría e inexorable. Me debo a mí, soy siniestro. El vértigo se acrecienta, puja, estalla, desfigura. Darme cuenta que me debo a mí motiva mi sonrisa, mi desdén por no sé qué sinceridades. pelorojoalcanzalaestrellasehaquemadoahoraescometa
Ya no se tiene mente morbosa desde que la realidad es posmoderna y neoliberal, ya no se apela a la imaginación cuando interviene la mórbida clarividencia, cuando se dan los besos sin importar los asaltantes, ni el resoplido espontáneo, la des-ilación caótica, el ejemplo erigiéndose a fuerza de rupturas. Otro renglón obsceno me describe, tentativamente solo aproximativamente. Amanece temprano aunque la calle sea hospitalaria. Es el flujo dulce de la muerte recorriéndome las venas, vasodilatador, cotangente naranja, memoria in act, olvido in situ.
Ya no se tiene mente morbosa desde que la realidad es posmoderna y neoliberal, ya no se apela a la imaginación cuando interviene la mórbida clarividencia, cuando se dan los besos sin importar los asaltantes, ni el resoplido espontáneo, la des-ilación caótica, el ejemplo erigiéndose a fuerza de rupturas. Otro renglón obsceno me describe, tentativamente solo aproximativamente. Amanece temprano aunque la calle sea hospitalaria. Es el flujo dulce de la muerte recorriéndome las venas, vasodilatador, cotangente naranja, memoria in act, olvido in situ.
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