domingo, 21 de enero de 2007

sin prioridades


Si buscara oportunidades perdidas las constataría minuto a minuto, vidente e invidente, acostado o excitado. Hoy irrumpe la sonata, el dramatismo incidental y grave, y promete no abandonarme. Cierne sobre mi religiosa expectativa sus alas de murciélago. La música envuelve el crujir de mis articulaciones al moverse quedamente. Profética y fatídica, sombría e inexorable. Me debo a mí, soy siniestro. El vértigo se acrecienta, puja, estalla, desfigura. Darme cuenta que me debo a mí motiva mi sonrisa, mi desdén por no sé qué sinceridades. pelorojoalcanzalaestrellasehaquemadoahoraescometa

Ya no se tiene mente morbosa desde que la realidad es posmoderna y neoliberal, ya no se apela a la imaginación cuando interviene la mórbida clarividencia, cuando se dan los besos sin importar los asaltantes, ni el resoplido espontáneo, la des-ilación caótica, el ejemplo erigiéndose a fuerza de rupturas. Otro renglón obsceno me describe, tentativamente solo aproximativamente. Amanece temprano aunque la calle sea hospitalaria. Es el flujo dulce de la muerte recorriéndome las venas, vasodilatador, cotangente naranja, memoria in act, olvido in situ.

Etiquetas:

lunes, 15 de enero de 2007

sierpe bucal

cuando vuelvas a mí recuerda traer el diario
el éxito asesino plasmado en tu bitácora
el hechizo malsano de mi enfermedad
anota desde ya el molusco incendiario
que escoria por mi lengua haciendo
día a día fáciles melancolías
noche a noche distintas poses
trampas de remordimiento,
piruetas felinas este molusco sangriento
como por su casa por mi lengua
anota sin pormenores, que lo crucial
no demanda especificaciones, a grosso modo
enfila obediente las estadísticas
las marionetas que nadie quiere porque asustan
todavía las encuentras maltrechas en los aparadores del almacén
hora es ya que su pasión teatral fuera extinta
frente a los vidrios de espíritus indómitos e ignorantes
del mañana que no existe
en su espontánea y limpia sonrisa
en su mecánica respuesta a los estímulos
anota también que nadie me ha comprado
por más sangrientos que eran los deseos de irme hasta podrirme
de este almacén


Etiquetas: