jueves, 19 de noviembre de 2009

a-mar

Necesito precisarte. Acariciarte siquiera
para confirmarte como mi lindero.
Fuera no soy lo mismo.
Me veo inevitablemente definido por ti.
Pero bajo cielos oscuros y frías estrellas me contraigo
tímidamente con el dolor de la soledad
para encontrar mi alivio
y distante te envío sólo mis resuellos.
Luego tímidamente regreso a ti
ignorando si me has echado de menos
pero deseándolo en lo profundo.
No te concibo en la yerma aridez de nuestra lejanía.
Me acerco con toda mi frialdad
para arder en espuma a tu costado.
Tampoco me concibo sin ti.
Entre oleaje de huída y oleaje de arrepentimiento
transcurro mi tiempo ¡vacío absoluto!
sólo definido por ti.

(Orilla mía, desfiladero a veces
-mi herida en un costado a veces-
peñascal que aplacas mis desbordes
¿guardas en ti el surgimiento del mañana?)

Etiquetas:

0 comentarios:

Publicar un comentario

Suscribirse a Enviar comentarios [Atom]

<< Inicio