hastío
caigo de la camioneta como un bulto
la calle me llama con sus alaridos
un par de raspones me devuelven el entusiasmo necesario
a donde llego vengo para quedarme
el asfalto relampaguea, reverbera de ansiedades
la velocidad tensa los resortes del deseo
el ojo es mi ave predadora
todo se lo quiere comer
panzer violator de banners publicitarios de cerveza
esta tarde mi mano está de caza
mi ojo está de caza y utiliza mis entrañas como sebo
hasta las moscas son bendecidas por el hambre
mis oídos sangran en su adicción a la estridencia
la luz del sol tiene dientes muy filosos
para la carne de mi cuerpo acostumbrada a las muelas del demonio
y mordisquea mi desazón
mi turbación por la lujuria
debo lavarme la grasa del rostro en un balde de cerveza
voy por la acera
caminando con las manos entre los pantalones
para disimular un poco mi erección
mi urgencia por llegar al abrevadero
mi afán por llegar a la fiesta ilegal
adonde nadie te espera pero siempre serás bien recibido
hambre
2 p.m. el asfalto estalla su abismo
frente a mis ojos, la acera, los flujos migratorios de la gente,
muchedumbres, animalidad, escozor en la entrepierna,
la prisa acostumbrada por variar las piezas del destino
pulular de las emociones, deseos saciados a la vuelta de la esquina,
en el lupanar, en el libadero, en el sauna de la discoteca,
en el antro aclimatado de comida rápida
el suelo me abofetea mundanamente la mejilla
el suelo, el aire suspendido bajo el puente,
tracto sucesivo, usucapión, comunidad de bienes,
el mundo restalla su látigo contra mis sentidos
sólo alcanzo a abrir los brazos para que me acribille mejor
¡oh delicia de morir ondeando al viento! ¡como una bandera! ¡como un símbolo de ultraje!
la calle me llama con sus alaridos
un par de raspones me devuelven el entusiasmo necesario
a donde llego vengo para quedarme
el asfalto relampaguea, reverbera de ansiedades
la velocidad tensa los resortes del deseo
el ojo es mi ave predadora
todo se lo quiere comer
panzer violator de banners publicitarios de cerveza
esta tarde mi mano está de caza
mi ojo está de caza y utiliza mis entrañas como sebo
hasta las moscas son bendecidas por el hambre
mis oídos sangran en su adicción a la estridencia
la luz del sol tiene dientes muy filosos
para la carne de mi cuerpo acostumbrada a las muelas del demonio
y mordisquea mi desazón
mi turbación por la lujuria
debo lavarme la grasa del rostro en un balde de cerveza
voy por la acera
caminando con las manos entre los pantalones
para disimular un poco mi erección
mi urgencia por llegar al abrevadero
mi afán por llegar a la fiesta ilegal
adonde nadie te espera pero siempre serás bien recibido
hambre
2 p.m. el asfalto estalla su abismo
frente a mis ojos, la acera, los flujos migratorios de la gente,
muchedumbres, animalidad, escozor en la entrepierna,
la prisa acostumbrada por variar las piezas del destino
pulular de las emociones, deseos saciados a la vuelta de la esquina,
en el lupanar, en el libadero, en el sauna de la discoteca,
en el antro aclimatado de comida rápida
el suelo me abofetea mundanamente la mejilla
el suelo, el aire suspendido bajo el puente,
tracto sucesivo, usucapión, comunidad de bienes,
el mundo restalla su látigo contra mis sentidos
sólo alcanzo a abrir los brazos para que me acribille mejor
¡oh delicia de morir ondeando al viento! ¡como una bandera! ¡como un símbolo de ultraje!
Etiquetas: TACHAdura




0 comentarios:
Publicar un comentario
Suscribirse a Enviar comentarios [Atom]
<< Inicio