domingo, 2 de agosto de 2009

contraparte

la idea enrosca sensualmente su posicionamiento de crianza, suda las escamas, crepitando a cada movimiento. una penumbra vibrante es el indicio de su pasividad atroz, del latido a que se reduce el acomodo al remanso recién asumido. lengua chasqueante como látigo contra cualquier rostro inquiriente, cenizas de castidad, polvo de mil hedores explota como una mariposa asesinada en medio del vuelo, cuando contesta con indiferencia la mirada de curiosidad. cree percibir (¿acaso no es un yo subsidiario quien se asoma en la creencia, en la percepción? ¿nada más que una expectativa reservando el accionar de su aparato?) una confirmación narcisista en todo requerimiento de respuesta, y no lo dará, no le gusta darse fácil, pues será un darse despejar la duda, confirmación de cualquier dato, no desde sí mismo, pero decantante por el hecho de estar presente, emanación, reflujo. un volver a uno mismo en contra del otro, SUBSTITUCIÓN. ser contraparte es reciprocidad, no hay huída del sí. y es su idea decir no...

Etiquetas:

0 comentarios:

Publicar un comentario

Suscribirse a Enviar comentarios [Atom]

<< Inicio