la noche me asecha por la espalda
mi alma está aquí
bajo el escrutinio amenazador de la naturaleza
las montañas envueltas en su embrujo de niebla, el cielo con sus mortajas al viento, las nubes preñadas de inclemencia y la luna voyeaur observando desde su ventana el degüello de las sombras
todos inclinan sobre mí su murmullo contra el olvido
la noche asecha en mi memoria
las nubes en el cielo se mueven arrastradas por un aire impetuoso
se arrastran como resistiéndose
como si de esclavos exangües se tratara
tanto así que en el tiritar de los sentidos
todo el espacio pareciera ser arrastrado también
las estrellas son testigos impertinentes
de la tiranía del anochecer sobre los seres
mi alma es una bestia más rindiendo su mansedumbre
al oprobio del infinito que zozobra en el fluir de la existencia
la precariedad de los recursos y la hostilidad del medio
me acogen con afecto en la oscuridad del camino
ya no pretendo llegar
y no es que mi pretensión se haya hecho polvo
(ignoraba mi destino)
pero sé que ya todo lo viví, que ya todo lo tuve,
ya todo lo he visto y lo dí por perdido
un frío desconocido pero gratificante
se posesiona dentro de mi
camino descalzo sobre las piedras
la oscuridad es la invitación de una llamada
hay dentro de mí una luz refractaria a la noche
que torna más densa las sombras circundantes
falsea la realidad
lo sé ahora, lo supe entonces
mientras duró...
bajo el escrutinio amenazador de la naturaleza
las montañas envueltas en su embrujo de niebla, el cielo con sus mortajas al viento, las nubes preñadas de inclemencia y la luna voyeaur observando desde su ventana el degüello de las sombras
todos inclinan sobre mí su murmullo contra el olvido
la noche asecha en mi memoria
las nubes en el cielo se mueven arrastradas por un aire impetuoso
se arrastran como resistiéndose
como si de esclavos exangües se tratara
tanto así que en el tiritar de los sentidos
todo el espacio pareciera ser arrastrado también
las estrellas son testigos impertinentes
de la tiranía del anochecer sobre los seres
mi alma es una bestia más rindiendo su mansedumbre
al oprobio del infinito que zozobra en el fluir de la existencia
la precariedad de los recursos y la hostilidad del medio
me acogen con afecto en la oscuridad del camino
ya no pretendo llegar
y no es que mi pretensión se haya hecho polvo
(ignoraba mi destino)
pero sé que ya todo lo viví, que ya todo lo tuve,
ya todo lo he visto y lo dí por perdido
un frío desconocido pero gratificante
se posesiona dentro de mi
camino descalzo sobre las piedras
la oscuridad es la invitación de una llamada
hay dentro de mí una luz refractaria a la noche
que torna más densa las sombras circundantes
falsea la realidad
lo sé ahora, lo supe entonces
mientras duró...
Etiquetas: streaming




1 comentarios:
digo "asecha" en el sentido de mala consejera: la noche me susurra pensamientos sombríos. lo que "acecha" vendría estando dentro de mí: yo soy quien acecha en la semi-oscuridad de la noche ¿el qué? ¿lo que no llega, quizá? ¿la posibilidad en el devenir? ¡qué diablos sé yo!
/grossen Prevaricato/
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