apología de la agresión
La tibieza pudre
incluso la maldad es paciente
lo recóndito de la convivencia
tiene que dejar de ser misterio
sin aspavientos
Transgredir sin retorno
prescribe mi puño sangrante
Digo que llevamos las de perder
mientras no me desfigures
gastar la pólvora en sanates
de una vez por todas
y dejar de presumir ridículas monedas
en lugar de hacerlas circular
¡Vamos! ¿Quién quiere una de ellas?
¡Apresura el paso!
y no me imites...
incluso la maldad es paciente
lo recóndito de la convivencia
tiene que dejar de ser misterio
sin aspavientos
Transgredir sin retorno
prescribe mi puño sangrante
Digo que llevamos las de perder
mientras no me desfigures
gastar la pólvora en sanates
de una vez por todas
y dejar de presumir ridículas monedas
en lugar de hacerlas circular
¡Vamos! ¿Quién quiere una de ellas?
¡Apresura el paso!
y no me imites...
Etiquetas: principio de imputabilidad




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