domingo, 18 de abril de 2010

nostalgias y más

vas
te metes
el ámbito apropiado
la noche, cortinas,
un rincón con vista panorámica
dominio visual
luciérnagas neón
lucecillas rojas
el confort del sofá
uno que otro resorte
lejanamente olvidas que pecas
quizá alguna te note distinto
el equívoco de que eres de afuera
sonrisas y más
escotes y más
el vértigo de las falditas cortas
pulseras y más
relojes discretos
circuito de timbres
una se sonríe contigo
cómo será ella en la cama
cómo lo hará
será como te la imaginas ahora
será como te induce su estilo
cumplirá todo lo que su cuerpo promete
será que te quite las ganas
será que es rica mamando
será que le guste tu pene
será que la haga acabar tu ñonga torcida
te darán ganas de besarla
algo de ella tendrás que besar
impúdicamente, sí,
obseso-compulsivamente también
el sexo tiene mucho de sucio
gérmenes aquí
gérmenes allá
gérmenes en la cuchara
gérmenes en el pantalón
los virus son parte del repertorio
la pija empieza a gotearte
será que ella suplante bien por breves momentos
a la otra que te ha desairado
a la que no sabe cómo te pudres por ella
ves tus tatuajes algo empañados
al través del espejo
poco a poco lograste alcanzar buen nivel
ya no eres tan flaco
ella te acaricia la espalda
recuerdas su escorzo al verla mamar con ademán compulsivo
tu le acaricias el pelo
recuerdas que tienes que tocar y recuerdas los gérmenes
cuántos habrán hoy chimado con ella
piensas que coger de cualquier forma es una expresión del amor
y que el amor te redime
desnuda descubres que bien podría encantarte
lejanamente te evoca a tu ninfa soñada
cosa vieja y perdida
el cuerpo desnudo que no acariciaste
algún imbécil la cogerá como ahora te coges a esta novata
la reventará por el culo
él se elevará con sólo mirarla
pujando y más
arañando la cama
tú le metes la lengua en el hoyo
chocas sus carnes con toda tu fuerza
largamente la sacas
firmemente la sueltas
ella parece preferir tus empujes violentos
pero cierra los ojos pensando en el otro
a todos nos asaltan fantasmas bastardos
en momentos así cuando llegamos al climax
el cuarto transpira como un horno en el puerto
el catre se mueve
las paredes roídas
gemidos y más
sudores y más
energía sensual
has sido una grata sorpresa
recuerdos fragantes pretendes dejar
socavas, penetras, revientas de goce
te subes sus piernas al pecho
le besas los pies
le acaricias los muslos
ella te pide clemencia
vos te explayas con todo tu portento
con todo tu perdón
simulas ser un bulldozer del sexo
una unidad de bombeo alzando y bajando su viga viajera
y con eso olvidas por breves momentos
hay dolores que son deleitables
la metes, la sacas, le acaricias la frente
y poco a poco confluyen
bombardeos sincrónicos en sus fibras internas
sudores y más
gemidos y más
y tú bramando en su oído
un "te quiero" abortado
sabes controlar tu arrebato
invocas sutilmente recursos locuaces
palabritas obscenas
le lames el gesto con ojos turbados
no sabes muy bien
qué nube tempestuosa te ha llevado hasta ahí
Baudelaire no recuerda el nombre de esta puta
pues bien concluye tú
lánguido lector
por qué el poeta aún se siente vacío
y siente al reparar sus motivos que hubo algo
que se le fue de las manos
y que quedará pendiente
para una próxima vez...

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