viernes, 4 de mayo de 2007

magdalena de los hechizos






a Mayra Virginia

"sus huidas son hechizos"

L'Amour de Madeleine








el: me sentí culpable de tenerte caída entre mis brazos
de ser el culpable de tu ingenua defensa
ya no consentiré más las demoras

ella: la dejaste saqueada de ofrendas
torre derribada en alianzas perversas
vertida a sus pies como manto raído
su virginidad no fue inexpugnable

el: sepultas bajo tus pies el error que,
creyendo tu imagen eterna
quise preservar del incendio tus abrojos
el castillo embrujado al que mi voz callando
era puente levadizo, rotunda en desidias y malos augurios
más mágica menos devastadora
su mano febril aún quema mi pecho
redoblan campanas gritando el cortejo convulso

ella: siempre traes la zozobra en cada uno de tus impulsos
ahora, ella también, será estéril en su venganza
terreno erosionado, broma después del holocausto

el: nombre predilecto serás en mis dominios de hambre
yo no sé qué decir en medio del trasiego salvaje
ardo en el furor al que tu cabellera
no fue suficiente para hacerlo más leve

ella: nadie más grande a uno misma en el abismal sufrimiento
en las soledades encintas, encadenadas a la pilastra de una fe disoluta
no existen orgasmos que impidan la ruina

el: lamento ser el engranaje atroz de los designios altivos
no sé responder cómo esto del amor
deja mi ternura invicta, mi paciencia derrotada
ahora mi recuerdo es un pabellón de peste
donde tú traes la manos infectas
jamás pensé que el tiempo se inclinara por ti
jamás pensé que recordar fuera un ajuste de cuentas del que salgo perdiendo

ella: será demasiado tarde para que vengas en mi auxilio
no disculparé más las esperas, no toleraré tu paso en suspenso
no sé, lo presiento, lo supe siempre y tu fuiste quien nunca lo supo:
el cuidado no es el que engendra lo eterno.
no me permitiré más indulgencias
la plenitud es esfuerzo perpetuo
y tu brazo se queja de mover la polea

el: me doblo buscando protección bajo el chaparrón de tus techos
no puedo más, resiento pisar tu suelo empedrado
la tristeza es ceniza volátil de pedazos de sueño
tu sombra evasiva por senderos agrestes
tu ausencia cincela las calles de este pueblo inaudito
quise soplar el veneno en el dejo potable de tu mirar truculento
quise escupir orgasmos en medio del maligno silencio
lamer la insinuación que mana de tu espalda lechosa

ella: pudimos unir todo lo que tiene de polen y polvo el universo
siempre vacilas al borde del pecado
el vino te hace demasiado solemne

el: soy vulnerable a tu boca
rezumante de hechizos nevados

ella: te empapé con la misma devoción que le tengo al sentimiento
¡Pero si mi afectuosidad es lo menos sublime!
no presumas respeto cuando encubras tus miedos

el: ahora comprendo que los ángeles pueriles
también son demonios nefastos cuando a sí mismos se niegan
la ilusión no es más que una torpe costumbre de denigrar su despecho...

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