jueves, 20 de enero de 2005

He sentido al diablo y me quedaron ganas de
explorar otros infiernos
y no quieras saberlo porque no te afecta
pero pensé en ti compañero, compañera
y me alegro que no estés conmigo ensuciándote.
Probablemente vuelva a ti mañana y tú ignores
mi sarna. Me verás algo renovado
e intuyendo mi profundidad preguntarás
por mis motivos estacionarios que tienen imponencia
de templo. Si adivinaras mi cicatriz te
retractarías. Renueva tu postura ante mí,
haz que tu predisposición sea refractaria.
No pienses que es mejor lo viejo conocido
porque quedarás decepcionado.
Búscame en tus tentaciones oculares, das tu
mirada a quien es exterminio. Por mas que cuides
no caer en mis abismos si me fijas te encarnarás en el pecado
cuando más vibres bajo mi mirada más tuya será la culpa.
Mientras no abortes tus infantiles aprendizajes,
que mientras más infantiles más viejos,
seguirás directo a mi precipicio, en nada diferente
a los demás
hunda tu consciencia de tu Dios los mandamientos.

Etiquetas:

0 comentarios:

Publicar un comentario

Suscribirse a Enviar comentarios [Atom]

<< Inicio